La tecnología Biofloc (BFT) frente la crisis energética – Parte 5.

Hola lectores, vuelvo a compartir con ustedes información sobre la tecnología biofloc. Comparto un texto de mi columna en la revista Panorama Acuícola Magazine “UN VISTAZO EN EL BIOFLOC”.

Uno de los grandes desafíos de la tecnificación acuícola es la dependencia energética. El mundo sufre unas de las más graves crisis en términos energéticos y el campo clama por una solución.
Las grandes organizaciones mundiales como la FAO (Organización para la Alimentación y Agricultura) alertan sobre la amenaza de escasez de petróleo y sus impactos en la producción de alimento. Los países más ricos son los primeros en la lista, por ser los más dependientes de este recurso comparado con países en desarrollo.
Los mayores requerimientos de energía para el suministro de alimento, están en el procesamiento y transporte. Mientras los gastos energéticos en la fase de producción son de 20%, en la transformación y transporte oscilan entre 60 a 80% de este recurso. Esto hace más “vulnerables” a los países más ricos ante la ausencia de combustibles. En el caso de Estados Unidos, se indica que los alimentos que componen la dieta diaria de cada habitante recorren más de 8 mil kilómetros en promedio antes de llegar a su mesa.

La desproporcionada cantidad de energía utilizada en el transporte hace que las relaciones de entradas / salidas energéticas sea de 7 a 1. Es decir, para cada kilocaloría ingerida en la dieta estadounidense, se necesitan 7 kilocalorías de insumos energéticos. Aunque los combustibles fósiles son todavía muy importantes, la electricidad tiene un valor indispensable como energía de uso final. Richard Duncan, en su publicación sobre la teoría de Olduvai (relación entre la producción mundial de energía y la población mundial), explica que es imprescindible distinguir entre la energía primaria consumida para generar electricidad, respecto de la energía primaria consumida en todos los demás usos no eléctricos, tales como los que realizan un trabajo o generan calor. Se estima que el 42% de la energía primaria mundial utilizada en 1999 lo fue para generar electricidad.

Esto debe compararse con la contribución del petróleo para todos los usos finales no eléctricos, que fue del 39%; o de la contribución del gas de un 18% o de la simple contribución del carbón de un 1%. Esto es, cuando lo que cuenta es la calidad energética, entonces la importancia de la electricidad queda muy, pero muy evidenciada. Un ejemplo mencionado por Duncan fue “si se desea calentar una habitación, entonces un julio (J) de electricidad “equivale” a 1 J de electricidad. Pero si lo que se desea es alimentar la televisión, entonces, un julio de electricidad “equivale” …¡A 3 J de carbón!

En la acuicultura intensiva tecnificada, tenemos equipos dependientes de la energía eléctrica así como equipos dependientes de combustibles fósiles (ej. blower, generadores, bombas para suministro de agua), siendo la dependencia eléctrica la más común. Respecto al ahorro y eficiencia energética, es importante señalar que la gran mayoría de las granjas acuícolas están mal dimensionadas. Son raras las granjas que poseen sistemas de gestión energética entre sus procedimentos de rutina. Las consecuencias son: altos costos de producción y en su caso más grave, granjas cerradas por no solventar este gasto. El dimensionamiento adecuado de las instalaciones para calcular las necesidades reales de la granja, a fin de buscar la potencia ideal y la tarifa que más se adapta, es un tema clave para que el proyecto sea exitoso.

En granjas comerciales operadas con la tecnología BFT, es fundamental una gestión de este recurso, ya que esta tecnología es TOTALMENTE dependiente de una fuente de energía.

El uso de fuentes de energía renovables, como una opción, ha sido discutido en diversos foros. Rafael Jiménez, profesor del departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Cádiz (Andalucía, España), indicó que la aplicación de energías renovables en la producción de energía eléctrica en plantas acuícolas es una opción rentable y viable para cualquier planta. “Especialmente solar fotovoltaica, al ser escalable a la necesidad de cada planta. Mientras que la instalación solar térmica es una opción ideal para el calentamiento del agua, muy útil para el crecimiento de los peces “. 

Para la realidad latinoamericana, el tema de las energías alternativas, aún está lejos de ser una realidad a una escala comercial. Existen modelos pilotos que se han implementado con buenos resultados. Para amortiguar los altos costos de inversión necesarios para la instalación de energía térmica, solar térmica y geotérmica, es importante tener una demanda energética mínima anual.

¿Entonces qué se recomienda para la crisis?
En granjas operadas con la BFT, es común llevar un registro y “control” de todos los parámetros. Siguiendo el ejemplo de los andaluces, se recomienda un manual de buenas prácticas de eficiencia energética en instalaciones acuícolas, con el cual no sólo se pretende crear conciencia, sino proporcionar una serie de pautas a seguir en el funcionamiento diario de las instalaciones. No olvidar también que en diferentes partes del mundo existen tarifas eléctricas preferenciales a productores y en la medida de lo posible ir implementando las energías renovables para lograr el máximo rendimiento permisible de los equipos disponibles con el mínimo coste, mejorando la eficiencia energética.

 

 

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